martes, 7 de agosto de 2007

REFLEXIÓN

Jamás impondré una ley
a tu cuerpo ni a tu mente,
pero te la enseñaré,
te animaré con amor a respetarla,
pues se bien
que no hay mayor afrenta
que la obligación.
.
El amor gana corazones no los obliga,
hay muchos que en nombre del amor
matamos la paz de muchos.
.

2 comentarios:

Teri dijo...

Nice Blog :)

Gustavo Tisocco dijo...

Interesante y reflexivo poema Juan.
Un abrazo Gus.

http://poemasdegustavotisocco.blogspot.com